El ozono (O3), es una sustancia cuya molécula está compuesta
por tres átomos de oxígeno, formada al disociarse
los 2 átomos que componen el gas de oxígeno. Cada átomo
de oxígeno liberado se une a otra molécula de oxígeno
(O2), formando moléculas de Ozono (O3).
A temperatura y presión ambientales es un gas de olor
acre y generalmente incoloro, pero en grandes concentraciones
puede volverse ligeramente azulado. Se descompone rápidamente
en presencia de oxígeno a temperaturas mayores de 100 ºC
y en presencia de catalizadores como el dióxido de manganeso
(MnO2) a temperatura ambiente.
El ozono fue descubierto en 1785 por el físico holandés
Martinus Van Marum trabajando con maquinas electrostáticas,
en las cuales percibió el olor de un gas (ozono). En mayo
de 1840 el químico alemán Christian Schönbein,
de la Universidad de Basilea, lo nombró ozono, raíz
griega que significa Ozein (exhalar un olor, sentir). En 1863
Soret estableció la relación entre el oxígeno
y el ozono, al encontrar que 3 volúmenes de oxígeno
producían 2 volúmenes de ozono.
El ozono se puede producir artificialmente mediante un generador
de ozono.
Tiene un interesante uso industrial como precursor en la síntesis
de algunos compuestos orgánicos, y sobre todo, como desinfectante
(depuradoras). Su principal propiedad es que es un fortísimo
oxidante.
Cuando el oxígeno del aire es sujeto a un pulso de alta
energía, el doble enlace O=O del oxígeno se rompe
entregando dos átomos de oxígeno los cuales luego
se recombinan. Estas moléculas recombinadas contienen
tres átomos de oxígeno en vez de dos, lo que origina
ozono.
Este O3 produce la eliminación absoluta de bacterias,
virus, hongos, parásitos. |